Scott Bolton Científico jefe de la misión 'Juno'

Así funciona Juno, la sonda que nos permitirá saber cómo se formó el sistema solar

Por Zuberoa Marcos | 05-09-2016

Cuando era un niño, Scott Bolton no faltaba jamás a su cita frente al televisor para ver Star Trek. Después, por la noche, observaba las estrellas y se preguntaba qué habría allá afuera. Más allá de lo que su vista podía alcanzar. Y, aunque era consciente desde muy pronto de la imposibilidad de viajar hasta lugares tan lejanos, fue entonces cuando tomó la determinación de conocer todo lo posible sobre aquellos mundos. Así pues, si hoy sabemos que las auroras boreales de Júpiter son espectaculares, se lo debemos en parte al atractivo de Mr Spock. Bolton, físico espacial e investigador principal de la misión Juno (la sonda que hace algunos días ha comenzado a orbitar alrededor del gigante gaseoso), cree que de momento -y hasta que seamos capaces de movernos con combustibles que califica de “exóticos” como la antimateria- debemos conformarnos con viajar sólo a los planetas de nuestro sistema solar. Olvidemos el resto de galaxias: hay tanto que descubrir y aprender de este grupo de planetas al que pertenece la Tierra que, de momento, debemos dejar ese más allá en manos de los autores de ciencia ficción. Y puede que algún niño fascinado hoy por las tribulaciones espacio-temporales de Matthew MacConaughey en Interestelar, inicie dentro de algunas décadas esa conquista del espacio que ahora se nos antoja inalcanzable.

Mientras tanto, Bolton relata con auténtica pasión lo que significó para él el lanzamiento de la sonda Juno “creo que uno de los momentos más emocionantes fue ver el cohete despegar en 2011. Verlo marchar después de todo nuestro trabajo. Ver que el cohete se alejaba, abandonaba la Tierra y se dirigía a Júpiter fue tremendamente emocionante”. Durante más de cinco años Juno atravesó millones de kilómetros (nos separan entre 650 y 950 dependiendo de las órbitas de ambos astros) hasta aproximarse lo suficiente al mayor planeta del sistema solar. Durante la misión, cuyo final está previsto para febrero de 2018, la sonda realizará un total de 36 vuelos alrededor de Júpiter. Gracias a los datos enviados por Juno, los científicos esperan comprender mejor cómo nació este planeta hace 4.500 millones de años y, con ello, añadir una pieza fundamental en el enigma de la formación del sistema solar.

La misión de situar a Juno a poco más de 4.000 kilómetros de la superficie del planeta ha sido una de las más complejas llevadas a cabo por la NASA en toda su historia. Kevin Rudolph, uno de los ingenieros de Lockheed Martin responsables de diseñar y construir la sonda dijo en una entrevista: “Queda muy lejos, así que está muy oscuro; es frío porque está oscuro, y es una aspiradora, pero no tiene gravedad”. Las perspectivas pues no eran muy halagüeñas. Había enfrentarse a una radiación extrema, capaz de destrozar cualquier sistema electrónico, y a un campo electromagnético muy agresivo. Expertos de la NASA, en declaraciones a la BBC, describían el planeta alrededor del que se mueve Juno como “un monstruo que gira a tal velocidad que hace que su gravedad lance rocas gigantes, cometas y rayos cósmicos hacia afuera”. Bolton reconoce que hubo momentos muy complicados -especialmente cuando tuvieron que frenar la nave para entrar en la órbita del gigantesco planeta- que podrían haber dado al traste con un proyecto de más de 1.000 millones de dólares. El pasado 10 de julio Juno hizo una primera fotografía. Una hermosa imagen de Júpiter y tres de sus grandes lunas (Io, Europa y Ganímedes), confirmando así que está preparada para ayudarnos a resolver lo que Bolton llama “este gran misterio”. Un misterio que es el origen de todo lo que conocemos.

Edición: José Carlos Rodríguez de la Mata / David Giraldo
Texto: José L. Álvarez Cedena

Temas: Astronomía, Espacio, Tecnología
Transcripción de la conversación
VÍDEO
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(Subtítulos) Cinco, cuatro, tres, dos, uno, ignición… ¡y despegue! Del Atlas Cinco y Juno en dirección a Júpiter, una pieza del puzle planetario del origen de nuestro sistema solar.
SCOTT BOLTON
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Creo que uno de los momentos más emocionantes fue ver el cohete despegar en dos mil once, verlo marchar después de todo nuestro trabajo. Ver que el cohete se alejaba, abandonaba la Tierra y se dirigía a Júpiter fue tremendamente emocionante. Pero tengo que admitir que aquel momento, el cuatro de julio, cuando supimos que todo había funcionado, que estábamos en la órbita de Júpiter, fue tan emocionante como el lanzamiento o más.
(Subtítulos) Todas las estaciones, vamos a ver el tono (del corte de ignición).
(Subtítulos) Estamos en órbita. Hemos conquistador Júpiter.
SCOTT BOLTON
01:13
Juno es una misión a Júpiter. Se colocó en la órbita polar el cuatro de julio. El objetivo de Juno es conocer cómo se formaron Júpiter y el resto del Sistema Solar. Comparar Júpiter con la composición del Sol y comprender su estructura interna nos permitirá saber más sobre las fases más tempranas del Sistema Solar, la formación de Júpiter y poder comprender mejor la formación de los demás planetas. Juno es una sonda única: Júpiter es una pieza clave de todo este misterio, dado que probablemente fuera el primero de los planetas en formarse.
SCOTT BOLTON
01:57
Uno de los conceptos principales de Juno es que va a orbitar muy, muy cerca. Para conseguir las mediciones que deseábamos obtener, necesitábamos acercarnos muchísimo a Júpiter y a sus polos, lo que significa que debíamos enfrentarnos a sus condiciones extremas. Cuando estemos cerca, lograremos imágenes increíbles de Júpiter: las primeras imágenes de los polos, las primeras imágenes detalladas de sus cinturones, sus increíbles nubes, y su belleza como nunca se habían visto; porque nos vamos a acercar mucho. De hecho, publicamos un vídeo, durante la aproximación,  que mostraba por primera vez a Júpiter bailando con sus lunas. Fue la primera vez que algún humano veía algo semejante.
SCOTT BOLTON
02:38
Júpiter representa el entorno más hostil en el que la NASA haya intentado orbitar jamás. Es como un planeta con esteroides: todo lo que le rodea es extremo. Para mí, uno de los mayores retos fue tratar de averiguar cómo iba a sobrevivir la nave espacial Juno en un entorno de radiación tan increíblemente hostil. Alrededor de Júpiter se encuentran los cinturones de radiación más intensa de todo el Sistema Solar. Son pequeñas burbujas de partículas de energía extremadamente alta; electrones y protones moviéndose casi a la velocidad de la luz. Son tremendamente dañinas para los dispositivos electrónicos; dan lugar a un campo magnético muy potente. Lidiar con este campo y con el comportamiento de nuestros aparatos electrónicos y de los enormes paneles solares fue, por tanto, un inmenso desafío. Pero, además, hay una ingente cantidad de polvo en el ambiente en los anillos de Júpiter.
SCOTT BOLTON
03:20
Juno ha sido diseñada específicamente para esta misión: la nave en general, la disposición de los instrumentos, su funcionamiento, la configuración de los paneles solares... todo se diseñó a medida específicamente para esta misión. Mi tecnología favorita es un nuevo instrumento que se llama “radiómetro de microondas”, que se inventó específicamente para esta misión. Está diseñado para ver a través de las nubes y así determinar a qué profundidad se encuentran las raíces de la Gran Mancha Roja, la profundidad de las bandas y las zonas, y para ver cuánta agua y cuánto oxígeno hay en lo más profundo de Júpiter, algo que nos ayudará a comprender la formación de este planeta.
SCOTT BOLTON
03:58
La comunicación con la nave desde la Tierra se produce a través de antenas de radio. En la Tierra tenemos unas antenas de radio gigantes: una de ellas está en Madrid, otra en Australia y otra en California. Las tres se van turnando para comunicarse con el espacio. La nave tiene una pequeña antena que envía señales de ida y vuelta a la Tierra. Cuando esta señal viaja de la Tierra a Júpiter, localiza la ubicación de la nave, detecta en qué estado está, se asegura de que los controles funcionen correctamente, y la verifica constantemente.
Pero, básicamente, estamos navegando entre las estrellas. De la misma manera que antiguamente los navíos atravesaban el océano guiándose por los mapas astronómicos, nuestra nave cuenta con cámaras que envían constantemente fotos de las estrellas para que comprendamos dónde está Juno y hacia qué dirección está enfocada.

Scott Bolton

Científico jefe de la misión 'Juno'

Científico jefe de la misión 'Juno'