Eugene Kaspersky Fundador y CEO de Kaspersky Lab

Eugene Kaspersky, el mago de la seguridad que lucha contra el cibercrimen

Por Zuberoa Marcos | 25-07-2016

Subyugados como estamos por el oscuro atractivo de Elliot Alderson, su sempiterna capucha, su habilidad para destrozar cualquier sistema de seguridad por sofisticado que sea y sus ansias de libertad, tal vez descuidemos que detrás de los teclados de un ordenador puede haber verdaderos criminales. Y muy peligrosos. El éxito de “Mr Robot”, la serie que ha vuelto a poner de moda la cultura hacker y las teorías de la conspiración, se sustenta en el misterioso glamour que desprende lo prohibido. Por eso todos queremos que Elliot se salga con la suya, aplaudimos que le hinque el diente a las redes sociales de cuantos se cruzan en su camino (y hasta les robe el perro) y somos capaces de encontrar razonable que haga pedazos la economía mundial. Sin embargo, la realidad de estos peligros no es tan encantadora.

Eugene Kaspersky lo sabe muy bien, porque lleva décadas luchando contra el crimen informático desde la empresa que él mismo fundo en 1997 y que lleva su nombre. Actualmente Kaspersky Lab es una de las compañías más importantes en ciberseguridad a nivel global: opera en 200 países y cuenta con oficinas en 30 ciudades. La carrera de Kaspersky como experto en seguridad informática comenzó de forma accidental cuando su ordenador fue infectado por el virus Cascade en 1989 y Eugene, por entonces un joven criptógrafo y matemático, se empeñó en descifrarlo y combatirlo. Aquel virus -como si fuera una vacuna- terminó dando como resultado el nacimiento de un gigante de la seguridad. Cascade fue el primer malware etiquetado y desactivado por Kaspersky; hoy en la base de datos de su compañía hay más de cien millones de virus.

Lo que ha convertido a Kaspersky en una de las personalidades más relevantes en el mundo de la tecnología, es su capacidad para prevenir el origen de los peligros futuros. Él científico ruso lo resume argumentando que “no se trata de curarte si estás enfermo, sino de hacer que seas inmune a las enfermedades”. Y, en el terreno de la informática, las enfermedades cambian a diario. En un reciente post de su blog oficial, Kaspersky bromeaba poniendo un ejemplo que lleva utilizando hace tiempo en sus presentaciones: “a vuestro humilde servidor le gustaba contar divertidas historias de miedo sobre lo que podría pasar en el futuro. Por ejemplo: una cafetera lanzando un ataque DDoS al refrigerador, mientras que el microondas deduce el código PIN por defecto del extractor para mostrar anuncios de texto en su pantalla digital”. Esta predicción está cerca de cumplirse, puesto que dentro de muy poco en los hogares todo tendrá conexión a Internet, y lo mismo sucederá con nuestros coches o nuestra ropa. Las ventajas que esto nos ofrecerá son indudables, pero también lo es que las amenazas se multiplicarán.

A pesar de que este panorama pueda parecer desalentador, y antes de que comencemos a mirar con desconfianza a nuestra smart tv, Kaspersky nos tranquiliza desde el lema de su compañía: “Estamos aquí para salvar el mundo”.

Edición: J. Ocampos / D. Belisario
Texto: José L. Álvarez Cedena

Temas: Cibercrimen, Ciberdelincuencia, Ciberseguridad, Seguridad, Tecnología
Transcripción de la conversación
E. KASPERSKY
00:01
Hay mucha gente en Internet y está claro que es imposible controlarlos a todos. Pero, por supuesto, se recopila información de todo aquel que utiliza Internet. Esto no es más que la realidad, y la realidad es que los servicios que utilizamos, las novedades tecnológicas, a veces afectan a la privacidad. Y la privacidad… Uno paga por su privacidad, como un impuesto por un mundo mejor. Si quieres viajar, necesitas un pasaporte. Así que ya teníamos bases de datos y libros antes de Internet, antes de las tecnologías informáticas, ya estábamos en los libros. Podríamos deshacernos de todos esos servicios y quedarnos al margen: no usar Internet, ni tarjetas de crédito, ni teléfono móvil, ser totalmente privados. Pero en el mundo moderno, eso no es posible.
E. KASPERSKY
00:51
Es posible hacer un mal uso de esta información. A veces hay delincuentes que hackean las bases de datos y provocan que se filtre información de estas bases de datos, o de información privada. Cada vez hay más delincuentes informáticos que se dedican a este negocio, porque es muy simple: diseñas el malware y logras acceso a los datos personales, ya sean tarjetas de crédito, o cuentas bancarias online… Hay muchos de estos delincuentes informáticos y cada vez tienen más experiencia, están aprendiendo.
E. KASPERSKY
01:27
Cualquier información tiene un valor. Por ejemplo, las fotos. A veces son fotos en las que sale un coche con su matrícula, el número de una tarjeta de crédito... O también direcciones de correo electrónico, la lista de contactos, porque toda la información de estas listas conforma una inmensa base de datos de direcciones de correo, y se las facilitan a los spammers. Atacan a individuos, atacan a negocios de todo tipo, encriptan los datos y, si no tienes copia de seguridad, lo pierdes todo.
E. KASPERSKY
01:59
La arquitectura de los sistemas operativos, la arquitectura de las aplicaciones, fue diseñada hace muchos años. No tienen obligación de implementar métodos de protección contra ataques maliciosos, porque no existían los hackers. La ciberseguridad debería ser más inteligente, y cada vez más y más, para poder plantarles cara a los delincuentes informáticos profesionales.
E. KASPERSKY
02:27
Cada vez que vemos que un nuevo dispositivo llega al mercado, le dedicamos nuestra atención y hacemos algunas pruebas. Nuestro trabajo es proteger. Nosotros no protegemos los sistemas existentes, sino que desarrollamos la plataforma para inmunizar los sistemas ante esos ataques. Ahora la seguridad está en lo alto del sistema. Está el sistema operativo, las aplicaciones y la seguridad en lo alto vigilando lo que ocurre en las aplicaciones, interceptan las aplicaciones maliciosas y detienen las aplicaciones sospechosas.
E. KASPERSKY
03:09
La contraseña óptima, la contraseña imposible de hackear y de descifrar, lo ideal sería que… Bueno tiene que ser obligatoriamente muy aleatoria y muy larga. Si estás protegiendo datos financieros, o si tienes información importante en tu dispositivo, deberías cambiar la contraseña una vez por trimestre, quizás una vez al mes. Gracias al aprendizaje de las máquinas son ellas las que envían los algoritmos, son una especie de robots, son sistemas muy inteligentes. Y esto no es el futuro, es el presente. Cada día tenemos que procesar trescientas mil aplicaciones nuevas y distintas que contienen código malicioso. Eso requiere un montón de operaciones matemáticas a la vez…No quiero meterme muy a fondo en los detalles tecnológicos, pero para afrontarlo necesitamos que los sistemas aprendan automáticamente.

Eugene Kaspersky

Fundador y CEO de Kaspersky Lab

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