Greg Munson Cocreador de Battlebots

Un ring, un árbitro y dos rivales a muerte: así son las peleas de robots

Por Zuberoa Marcos | Noelia Núñez | 30-11-2016

Si hay algo de lo que saben en Estados Unidos es del showbusiness. Dale un torneo de petanca a un productor de televisión norteamericano y te lo convertirá en un espectáculo vibrante, o en un reality de lágrima fácil, o en un canto épico a la heroicidad deportiva. Dale una batalla sin tregua entre dos robots sofisticados dispuestos a destrozarse dentro de un ring protegido por gruesas paredes de policarbonato antibalas, y tienes un programa listo para ser emitido en primetime.

Ya hace algunos años las batallas de robots tuvieron un modesto éxito televisivo en Estados Unidos. Incluso un personaje icónico como Homer Simpson, en uno de los episodios de la genial serie de Matt Groening, llegaba a participar en una de estas peleas embutido en un disfraz. En su origen en los noventa, algunos de los ingenios que competían tenían el aspecto de aspiradoras asesinas o cafeteras kamikazes. Y la tecnología que albergaban no dejaba de ser una adaptación de juguetes teledirigidos pero a lo bestia. Mucha mecánica, algo de placas electrónicas e imaginación a raudales para idear los robots más temibles.

Han pasado dos décadas desde entonces y en este tiempo la robótica ha evolucionado a un ritmo vertiginoso. Lo que antes era un terreno exclusivo para laboratorios de investigación, ahora puede hacerse en el garaje de casa, y lo que costaba decenas de miles de euros hoy puede adquirirse por unos cientos. La democratización de la tecnología y a cultura hacker ha llegado y, con ella, la posibilidad de construir casi cualquier si se tienen los conocimientos y la paciencia para hacerlo. Incluso un salvaje robot luchador.

Greg Munsom es uno de los creadores de BattleBots y responsable de que estas viejas batallas de robots se hayan convertido desde hace un par de años en todo un éxito, reuniendo millones de espectadores frente a la televisión para ver sus combates a través de la cadena ABC. Con la tercera temporada a punto de comenzar, las batallas podrán verse en 150 países, confirmando el éxito del formato. De hecho Munsom cree que en un tiempo podrán competir en número de espectadores (y, por tanto, de ingresos publicitarios) con deportes tan populares como el fútbol americano o el béisbol.

La parte llamativa, la de robots ardiendo y sierras que trocean metal, es evidente en BattleBots. Pero no es lo único a lo que sus creadores dan importancia: en su web oficial dan consejos para quienes quieran iniciarse en el mundo de la construcción de robots porque, aseguran, no hay que olvidar que, detrás de todo el espectáculo, hay mucha gente dotada de grandes conocimientos en nuevas tecnologías. A los niños, asegura Munsom, les encantan las peleas de robots, por eso “nos gusta pensar, y las pruebas nos dan la razón, que estamos inspirando a las próximas generaciones de innovadores e ingenieros”.

Edición: Noelia Núñez | David Giraldo
Texto: José L. Álvarez Cedena

Temas: Robótica, Tecnología, Televisión
Transcripción de la conversación
GREG MUNSON
00:28
BattleBots es el deporte de competiciones de robots. Hay muchos eventos en los que se llevan a cabo estas competiciones, pero BattleBots es uno de los más grandes. Tenemos la categoría de robots grandes, de 115 kilos. Aquí lo que sucede es que se juntan ingenieros, diseñadores de efectos especiales, manitas caseros… Equipos multidisciplinares diseñan un robot y le añaden armas. Normalmente, los robots tienen ruedas, a veces caminan o se arrastran, a veces incluso son antropomorfos como los humanos. Pero la mayoría de las veces parecen coches enormes. Se manejan por control remoto y durante tres minutos tienen que pelear a muerte. El que logre incapacitar al otro robot en esos tres minutos es el ganador, gana por KO. Si al acabar los tres minutos los dos robots siguen vivos, pasamos a un jurado que puntuará la batalla basándose en la estrategia, el daño, el control y el uso agresivo de las armas.
GREG MUNSON
01:32
Creo que lo más bizarro que ha ocurrido durante el rodaje de BattleBots… Hay un robot que se llama Warhead, del Reino Unido, un robot precioso. Es muy antropomorfo, tiene brazos, una cabeza rotatoria… Tiene hasta una cabeza de dinosaurio que le puede poner. Luchaba contra Complete Control. Complete Control estaba ardiendo en llamas y Warhead estaba bocabajo. Tenía la cabeza rotatoria y podía articularla. Así que articulando la cabeza, que estaba contra el suelo, empezó a rotar tan rápido que hizo que el robot, de ciento y pico kilos, así de grande, se pusiera a girar de pie como una peonza. Empezó… y se estampó contra Complete Control y luego explotó en una bola de fuego. No me lo creo. Fue lo más surrealista que he visto en combates de robots.

Construimos la pista de combate BattleBox con resina de policarbonato de tres centímetros de grosor, mide unos 15 metros cuadrados. Lo hicieron nuestros compañeros Pete Lampertson y Matt Neubauer y todo su equipo, y lo hicieron muy resistente. A prueba de balas, a prueba de explosiones. No queremos que nadie se haga daño. Pero sí que ha habido momentos en los que pensamos… ¿Atravesará el policarbonato? ¡No, por favor!
GREG MUNSON
03:01
En 1994 fabricamos un robot llamado La Machine, y era una simple cuña, sin arma, era como el tope de una puerta, era aburrido, absurdo, soso. Hoy en día se pueden conseguir armas mucho más destructivas. En la segunda temporada de BattleBots, un robot llamado Chomp utilizaba visión artificial y LIDAR para trazar un mapa de la pista de combate y determinar mediante un software dónde estaba su oponente. Luego usaba algoritmos de predicción para disparar su arma mediante de un sensor de proximidad cuando el robot estaba en su área de tiro y… ¡punch!

Si quieres participar en BattleBots tienes que describirnos todos los componentes que vayas a usar. Para la segunda temporada de BattleBots recibimos más de 230 candidaturas. Las más interesantes resultan elegidas para el programa. De los 230 que se presentaron, 60 se clasificaron.
GREG MUNSON
03:56
Un robot grande puede costar como mínimo unos 12.000 dólares y de ahí puede llegar a los 50.000 o 100.000 dólares. Es una pasión. A la gente le encanta y se gastan el dinero en ello.

Lo mejor del mundo de los combates de robots es que tenemos una comunidad bien documentada, que se conoce todos los trucos para fabricar correctamente un robot, las mejores prácticas... Y todo gracias a internet. Pero cuando llegan al combate, lo principal es la pelea, lo importante es: “Te voy a matar. Tu robot está caput”.
GREG MUNSON
04:34
Para nosotros, lo mejor que tiene es que inspira a los niños pequeños. A los niños les encanta. Se quedan flipados. Y cuando se van a casa, sacan los Lego. Nosotros queremos pensar, y está demostrado, que estamos inspirando a las generaciones venideras de innovadores, ingenieros y creadores a que vayan progresivamente contribuyendo a la curva tecnológica y, ojalá, crear un futuro mejor.

Greg Munson

Cocreador de Battlebots

Cocreador de BattleBots